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¿ Cómo aprender un idioma rápido ? 10 Trucos infalibles

Hablar con fluidez un nuevo idioma es uno de los objetivos más comunes que se plantean las personas. No solo por motivos de trabajo o mudanza, sino también por el simple placer de poder comunicarte con más personas. En cualquier caso, conocer los trucos para aprender idiomas rápido es muy útil. Por esta razón, compartiremos diferentes estrategias para saber cómo aprender un idioma rápido sin morir en el intento.

Muchas veces, la frustración relacionada con aprender un nuevo idioma tiene que ver con la desmotivación hacia el aprendizaje mismo. Cuando perdemos esa curiosidad por aprender y buscar respuestas a preguntas, el hecho de aprender nos resulta un camino cuesta arriba.

Una de las herramientas para saber cómo aprender un idioma rápido, bien sea por tu cuenta o en algún centro de enseñanza en España es buscar y desarrollar el lado divertido del proceso. Aquí te presentamos 10 consejos que te ayudarán en este camino.

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10 Trucos para aprender idiomas rápido

Los tucos que te dejamos a continuación te ayudarán a recobrar la motivación por aprender. A través de un proceso más divertido y natural, verás como asimilas mucho más fácil el contenido de un idioma. Al final del día, terminarás descifrando cómo aprender idiomas rápido y casi sin darte cuenta.

1.     Lleva el idioma a tu vida cotidiana

No te limites a relacionarte con el idioma que aprendes únicamente durante el horario de clases. Es importante relacionarte con esta nueva lengua todos los días y no solo durante las dos o tres horas de clases que recibes.

Necesitas estimular tu cerebro en diferentes ambientes de aprendizaje, participando en eventos culturales o a través de contenido multimedia. Escuchando una conversación, un discurso o viendo tu película favorita en ese idioma puedes seguir aprendiendo.

Otra idea para llevar el idioma a tu vida cotidiana es configurar el idioma de tus aparatos electrónicos al lenguaje que aprendes. De esta forma, cada vez que los utilices estarás aprendiendo algo nuevo.

2.     Aprovecha los tiempos “muertos” del día

Muchas veces nos quejamos por no tener más tiempo para dedicarle a un idioma. Sin embargo, ¿te has parado a pensar cuánto tiempo tenemos libre en el transporte público o durante un atasco? Mientras trotas, paseas a tu perro, limpias tu casa o lavas los platos puedes escuchar un podcast en el idioma que estás aprendiendo.

Si te encuentras en el nivel intermedio, la experiencia es mucho más divertida porque puedes acceder a contenido que resulte más interesante para ti. Encuentra un blog, serie o artista que te inspire y te motive a consumir más de su contenido. Escuchar material que te interese te ayuda a adquirir nuevo vocabulario y a aprender frases de forma subconsciente. Esta práctica mejorará tus habilidades al expresarte.

3.     Encuentra un cómplice de aprendizaje

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Una de las formas más rápidas de aprender un idioma es practicando con otra persona. Si has recibido clases en una escuela, seguramente el momento de hablar en público era el más temido. Esta barrera se elimina si encuentras a alguien con quien puedas conversas tranquilamente en ese idioma. Se trata de encontrar a un compañero junto al cual crear un ambiente seguro para equivocarte y aprender.

La buena noticia es que las herramientas tecnológicas te permiten contactar incluso a gente nativa para intercambiar conocimientos. Existen incluso aplicaciones móviles donde puedes enseñar a otras personas español mientras ellos te enseñan a hablar su lengua materna. También puedes participar en grupos de conversación en tu ciudad o intercambios culturales y tener varios cómplices de aprendizaje.

4.     Enfrenta tu miedo al error

Una de las barreras más importantes aprendiendo un nuevo idioma es aquella que nos imponemos cuando tenemos miedo a equivocarnos. No iniciamos una conversación porque pensamos que no tenemos el nivel suficiente o la pronunciación correcta. Sin embargo, cuando conoces personas que intentan hablar español, las entiendes y no las juzgas, aunque su nivel sea bajo.

El miedo a fallar o recibir correcciones solo retrasará tu proceso. Si te abres al error y lo aceptas como parte fundamental de tu aprendizaje, avanzarás mucho más rápido. Además, enfrentarte a nuevos errores significa que ya has corregido los anteriores y que estás progresando cada vez más.  

5.     Deshazte de los mitos y las excusas

Cuando nos enfrentamos a la idea de aprender un idioma, descubrimos muchos mitos en torno al aprendizaje. En primer lugar, creemos que hace falta mucho tiempo, dinero y talento para aprender rápido un idioma. Es cierto que el dinero puede facilitarte el hecho de viajar a otro país y relacionarte con el idioma. Sin embargo, existen muchos recursos gratuitos en internet para conectarte con una cultura.

La cantidad de tiempo necesaria para aprender rápido un idioma también es relativa.  No se trata de cantidad, sino de calidad. Si tu clase dura tres horas y durante todo este tiempo tu mente estaba en otro lado, realmente habrás invertido mucho menos tiempo aprendiendo. A veces ver un documental de 15 minutos, con toda tu concentración puesta en ello, es mucho más productivo.

Respecto al talento de cada persona, es cierto que hay alumnos que aprenden más rápido que otros. No todos tenemos las mismas responsabilidades o tiempo para invertir en una actividad. Sin embargo, que a una persona le tome más tiempo que a otra alcanzar un nivel de idioma determinado, no implica que no valga la pena comenzar.

6.     Olvida la perfección

No esperes a tener un nivel adecuado del idioma que quieres aprender para hacer ese viaje que tanto has querido. Cuando se trata de aprender un idioma, la perfección no es tan importante mientras sepas expresar tus ideas y entender al resto.

Salvo que se trate de un trabajo donde requieran un nivel específico de idiomas, valora tu nivel actual. Siempre se puede mejorar, pero dentro de cada etapa del aprendizaje puedes aprovechar un montón de cosas. No necesitas tener un nivel avanzado para mantener una conversación con alguien en un bar, pedir direcciones o comprar en una tienda.

7.     Mantén diálogos internos

El procesamiento del lenguaje se produce en nuestra mente. Por eso es importante ayudar a que nuestro cerebro piense en el idioma que queremos aprender. Intenta formar frases en dicho lenguaje y crear respuestas a situaciones hipotéticas. Esto te ayudará a llevarlo a cabo cuando se presente una situación similar.

En tu camino al trabajo o de regreso a casa, intenta recrear una conversación completamente en el idioma que aprendes. Si estás solo, incluso puedes repetir en alto las palabras y así practicar la pronunciación. El objetivo es acostumbrar a tu mente a pensar en ese idioma y no en tu lengua materna.

8.     Ten a la mano un diccionario

Es conveniente tener un minidiccionario o una herramienta digital de traducción al alcance. Cuando surja una duda en el metro, en el trabajo, o conversando con alguien, podrás recurrir a esta herramienta. No solo te ayudará a descubrir más vocabulario, sino también podrás saber cómo se pronuncia.

9.     Mira el aprendizaje como un juego

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Hay aplicaciones móviles que plantean el aprendizaje de un idioma como un juego. Esto lo hacen empleando técnicas de gamificación. A medida que apruebas más módulos, avanzas de nivel, ganas insignias, acumulas puntos, etc. Este método suele ser mucho más llamativo y entretenido para aprender. Si no lo has experimentado, merece la pena que le des una oportunidad y compruebes si es el tipo de motivación que necesitas.

10.  Recuerda por qué estas aprendiendo el idioma

Muchas veces, la constancia nos falla y empezamos a faltar a clases o posponer nuestra rutina con el lenguaje. Poco a poco esto nos da una idea de que costará mucho más retomar de nuevo. Sin embargo, para evitar esto es necesario que recuerdes tus objetivos al aprender este idioma.

Si aprendes un nuevo idioma por trabajo, visualízate en ese puesto que tanto aspiras. Si es para viajar, imagina la comodidad de poder expresarte en un lugar nuevo y todas las puertas que abre. En cualquier caso, proyecta cómo sería tu vida y qué cambiaría con esta nueva habilidad que estás aprendiendo. Todos los beneficios que conlleva este propósito te ayudarán a no desconectar de la motivación.

No se trata de estar todos los días 100% motivado, sino de ser constante incluso en esos días donde no te apetece nada. Es probable que un sábado te haya entrado la energía de leer dos capítulos de un libro en otro idioma. Sin embargo, quizás el domingo solo tuviste ganas de ver un video de 10 minutos de tu Youtuber favorito en dicha lengua. Sea cual sea la cantidad de tiempo que hayas dedicado, lo importante es mantenerse en contacto con el idioma.

¿Te animas a la aventura de aprender un nuevo idioma? ¡Si ya estás en ello, coméntanos tu experiencia en gowork.com!


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