El empleo de personas mayores de 45 años

El tema del empleo de personas mayores de 45 años regresa durante los procesos de contratación tanto en corporaciones como en los departamentos de relaciones humanas de empresas más pequeñas. La sociedad está envejeciendo y estamos luchando con una escasez de empleados potenciales. Aquí surge una pregunta; ¿vale la pena reclutar a un candidato mayor de cuarenta y cinco años?

 

Sucede muchas veces que un empleador con opción de dos candidatos con experiencia y calificaciones similares decide contratar al más joven ¿Por qué? Hay varias razones: el temor de desajustar la cultura de la organización, las competencias blandas insuficientemente desarrolladas y el ajuste de posición. Se habla mucho sobre los pros y los contras de la generación Y y Z, mientras que la X no presta tanta atención. Nos preguntamos si ¿una persona de cuarenta y cinco años se implementará en una cultura de una nueva organización y su dinámica? ¿Logra enfrentarse a nuevos requisitos; la competencia, la asertividad, con el trabajo bajo la presión del tiempo y si sus competencias, superiores a las esperadas, no serán un problema?

Los candidatos de la edad sobre 45 años son personas maduras y profesionales con experiencia profesional sólida y con frecuencia exitosa. Los representantes de la generación X son leales, responsables, conscientes de sus pros y sus contras, trabajadores, honestos, sinceros, motivados, modestos y abiertos a la crítica constructiva y listos para aceptar ayuda. Contrariamente a la opinión popular, construir un puente entre ellos y los empleadores, en beneficio de ambas partes, puede ser más fácil que con las generaciones más jóvenes.

 

¿Que significa contratar una persona de la edad sobre 45 años?

La relación profesional con el candidato después de la edad de 45 años significa una relación a largo plazo para el empleador. A diferencia de las generaciones más jóvenes, los candidatos de este grupo no valoran los cambios frecuentes en sus carreras. Esto no significa que no se desarrollaron durante este tiempo, al contrario, es una ventaja: tienen ganas de quedarse en una empresa por más tiempo, promover, cambiar de departamento y dar todo de si mismo. Al contratar a un candidato de la generación X, obtenemos un colega experimentado cuyas competencias no se pueden sobreestimar. teniendo en cuenta, por ejemplo, la competitividad de las empresas, así como los cambios constantes en el mercado que caracterizan a una industria determinada. Todo aquello, combinado con la madurez de la vida y la profesión, brinda beneficios multifacéticos para el futuro empleador.

 

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