El jefe difícil

Decimos que en la vida solamente están seguros dos cosas ; la muerte y los impuestos. Por otro lado igualmente evidente es que, en algún momento de tu carrera, vas a encontrarte con el jefe toxico o poco simpático contigo.

Los jefes pueden ser diferentes: ásperos e insensibles, indecisos, inconsistentes e injustos, los que inhiben su desempeño y oportunidades de desarrollo o » los gerentes matadores» que cambian de tema cuando enfrentan un problema difícil. Un jefe malvado es una de las experiencias más traumáticas de nuestra carrera. Tres de cada cuatro empleados afirman que mantener las malas relaciones con el jefe es la parte peor y más estresante de su trabajo. Dos tercios piensan que definitivamente preferirían un mejor jefe que un aumento de sueldo. ¿Cómo debemos actuar cuando encontramos uno?

En contacto con el jefe malo, muchas personas se ponen a la defensiva contando con la compasión de sus asociados o toman una actitud pasiva asumiendo que la situación «eventualmente pasará». Sucede que, en el caso de un jefe particularmente desagradable, renuncian a su trabajo buscando empleo en otro lugar que a menudo tiene consecuencias negativas.

¿Cómo establecer una relación armoniosa con el jefe?

En primer lugar, tu jefe, independientemente de su efectividad, juega un papel clave en tu vida profesional asimismo influye en tu productividad y es el factor más importante que determina las oportunidades de desarrollo profesional. En segundo lugar, para mantener buenas relaciones deberías comenzar con un poco de discernimiento. ¿Cuáles son los objetivos e intereses de tu gerente? ¿Qué valora? ¿Disposición para la acción, meticulosidad, movilización total antes de la implementación de la iniciativa propuesta? ¿Cómo obtiene y procesa las informaciones: lee si prefiere las notificaciones orales, piensa analíticamente basándose en los hechos? ¿Cómo toma decisiones; solo o depende de las opiniones de sus asistentes? Ayudando a tu jefe a lograr sus objetivos, comunicándose con él de manera regular y la que más le guste, puedes ganar su confianza y hacer soportable esta relación imperfecta. Trata, también, de identificar lo que sabe y envíale una señal que te gustaría aprender de él.

Se cree que trabajar con un jefe malo puede convertirse en una de las experiencias más estresantes en la carrera. Sin embargo, puedes aprender mucho de dicha experiencia. Tener un mal jefe era básicamente una de las experiencias más importantes que permitía desarrollarse a los líderes nuevos – podían aprender como no administrar una empresa.

¿ Y tu jefe cómo es?

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