Maneras de estimular la creatividad en el trabajo.

La creatividad todavía es ampliamente reconocida como una característica congénita, algo con lo que tuvimos la suerte de nacer o no. Hoy sabemos que nuestra creatividad, si no completamente, es, al menos en gran medida, el resultado de las condiciones externas. La mayoría de los psicólogos está de acuerdo en que la etapa de la primera infancia es crucial pero existen simples técnicas que pueden aumentar el potencial de la creatividad también en adultos. Este cambio, en la forma de pensar acerca de nuestras habilidades creativas, ha inspirado a muchos empleadores progresistas a implementar, en sus empresas, soluciones que ayudan a alentar a los subordinados a presentar su propia iniciativa, presentar ideas originales y tomar acciones audaces. Sin embargo, podemos comenzar un cambio nosotros mismos. Con un poco de persistencia y autonegación influir en un impacto positivo en nuestra creatividad en el trabajo.

Aquí presentamos unos ejemplos:

1. El esfuerzo físico

El esfuerzo físico estimula el pensamiento creativo. Los investigadores compararon los efectos del trabajo de dos grupos: empleados que comenzaron a trabajar con entrenamiento físico con aquellos que se sentaron sin hacer ninguna actividad física. Los resultados fueron claros, el pensamiento creativo del primeros estaba en un nivel mucho más alto. Lo que nos muestra que para que nuestro cerebro trabaje a velocidades más altas necesitamos hacer algo de ejercicio. No es necesario que vayamos al gimnasio y luchemos con la barra. Basta que en lugar de conducir el coche salgamos a caminar o en lugar del ascensor escojamos las escaleras.

2. El sueño

No se trata (o al menos no solo) de dar a nuestra mente un descanso bien merecido, sino de introducirlo en la fase REM en la que los sueños surgen en nuestra cabeza. Es el momento en que nuestro cerebro se encuentra en el apogeo de sus habilidades creativas y igualmente creativo se mantiene después de despertarse. Si eres un empleador haz la vista gorda para dormir en el trabajo.

3. El desorden

Cuando el estancamiento mental se acerca a nosotros y las ideas terminan a menudo comenzamos a limpiar con la esperanza de que ,en un ambiente de trabajo estéril, en el que todo está en su lugar, nuestra mente funcionará en su nivel más alto. Mientras tanto, las investigaciones muestran lo contrario: a nuestra mente le gusta un pequeño desorden y es el entorno donde funciona mejor. La razón es simple: en el caos, de cosas innecesarias y conectadas accidentalmente, puede encontrar nuevas inspiraciones que no le hubieran proporcionado los objetos dispuestos en un plano fijo.

¿Y tú cómo desalloras tu creatividad?

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