Opiniones Colegio La Corolla en Gijón
El bullying no se combate mirando hacia otro lado. Cuando un centro educativo no actúa con la diligencia necesaria ante situaciones de acoso, el mensaje que puede percibirse es que esas conductas no tienen consecuencias. Eso deja a la víctima desprotegida y puede reforzar la sensación de impunidad de quienes ejercen el acoso.
Esa es, por desgracia, la impresión que transmite el Colegio La Corolla en este caso: una respuesta insuficiente ante un problema que exige una actuación inmediata, firme y eficaz. No intervenir a tiempo no solo prolonga el sufrimiento de la víctima, sino que también favorece que las personas que acosan se sientan legitimadas para continuar con su comportamiento
La mayoría de las veces, la gente solo comparte lo malo y olvidamos compartir lo bueno. Es una pena que haya gente que lo ha pasado mal, pero estoy segura de que hay muchísima más gente, como yo, que guarda un gran recuerdo de este colegio.
Por eso para que puedas elegir en libertad es bueno contar también lo malo y no taparlo, porque detrás de cada caso de bullying hay un menor en riesgo y una familia destrozada
Es positivo que haya familias que guarden un buen recuerdo de su paso por el colegio. Sin embargo, una experiencia individual, por muy satisfactoria que haya sido, no puede servir para negar las vivencias de muchas otras personas. Cuando las críticas sobre el ambiente, la gestión o el nivel académico se repiten una y otra vez en reseñas, conversaciones con padres y testimonios de antiguos alumnos y trabajadores, conviene preguntarse si existe un problema de fondo. Ningún centro es perfecto, pero tampoco debería ignorar las señales cuando son tan numerosas y coincidentes. Reconocer las carencias no resta valor a quienes tuvieron una buena experiencia; simplemente supone aceptar que la realidad no ha sido la misma para todos y que siempre hay margen para mejorar.
Del mismo modo que una o más buenas experiencias no pueden servir para negar experiencias negativas, una o más malas experiencias no pueden servir para negar opiniones positivas. La mayoría de las veces, la gente solo comparte lo malo y olvidamos compartir lo bueno. Debemos respetar todas las opiniones. Es una pena que haya gente que lo ha pasado mal, pero estoy segura de hay muchísima más gente, como yo, que guarda un gran recuerdo de este colegio.
Ni un solo caso de bullying es tolerable. Si lo pasaste bien o fuiste acosadora, o encubridora o de las que miran hacia otro lado. Una buena persona no puede ser feliz viendo sufrir a su lado .
Nuestro hijo estuvo 15 años en este colegio y no tenemos nada malo que decir de él, todo lo contrario, sentimos que fue la mejor decisión. Siempre fue al colegio contento y guarda un gran recuerdo de sus años ahí.
Me alegra que esa haya sido vuestra experiencia, y ojalá hubiera sido la de todas las familias. Pero una vivencia positiva no invalida que otras hayan sido muy distintas. Basta con leer las numerosas reseñas y hablar con padres, alumnos y antiguos trabajadores para comprobar que existen problemas que se repiten con demasiada frecuencia. Cuando las críticas son recurrentes, dejan de ser casos aislados y merecen una reflexión. El hecho de que algunas familias guarden un buen recuerdo no impide reconocer que el centro arrastra carencias importantes, tanto en el clima interno como en el nivel académico, que muchos consideran claramente mejorable.
Una experiencia individual no puede utilizarse para desmentir una realidad que muchas otras familias describen de forma muy diferente. Todo lo
escrito en este foro refleja un patrón de mal ambiente y una percepción bastante extendida de un nivel académico mediocre. Reconocer esas carencias no resta valor a quienes vivieron una etapa positiva; simplemente significa aceptar que no todos han tenido la misma suerte.
Terrible. Lo pasé fatal. Los profesores entran por enchufe y son expertos en minimizar los problemas de los alumnos. Si te acosan te tienes que ir, nadie va a hacer nada.(eliminado por el administrador)
Hablo de retrasos de 25 minutos. (eliminado por el administrador)
Es significativo que hayan bloqueado las reseñas de Google Maps.
Un despropósito de centro, de organización, de modelo de convivencia,…. He entrado en este foro de opinión varias veces y no he escrito, pero sí he leído las opiniones una a una, alguna ha sido eliminada no se porqué porque todas son muy respetuosas dado el tema tan sensible del que se habla. Al lector le recomiendo leerlas, y no quedarse solamente con la valoración que no hace justicia a lo aquí expresado, puesto que se excluyen de la misma varios comentarios.
Comparto todas y cada una de las críticas realizadas. Mi experiencia de cerca me hizo percibir que, tras la fachada, existe una realidad que, en mi opinión, no favorece el desarrollo y el bienestar de los niños. Es un lugar al que personalmente no volvería, ni siquiera para trabajar.
Conocer de cerca otros modelos educativos permite ver con claridad cómo debería cuidarse y acompañarse a los niños, especialmente en lo referente a las necesidades educativas especiales.
Lo sucedido el curso pasado y el clima que se generó, evidencia que hay prácticas que no contribuyen al desarrollo ni al bienestar emocional de los pequeños.
Un centro escolar debería ser un espacio seguro, con relaciones sanas y un ambiente distendido donde los niños puedan crecer sin miedo y con confianza.
La verdad es que me sorprenden tantos comentarios sobre casos de acoso, bullying y demás en los que el colegio no se ha implicado y ha mirado para otro lado. En nuestro caso, nuestro hijo comenzó a sentirse intimidado por determinadas situaciones con otro niño y el colegio actuó con contundencia desde el primer momento. Nos sentimos escuchados y acompañados en todo momento y, nuestro hijo, protegido.
Por supuesto que no pongo en duda las vivencias de otras familias, cada situación se vive forma diferente, pero en nuestro caso, el problema se solucionó con eficacia y sin conflictos entre las dos familias implicadas. A día de hoy nuestro hijo sigue en el colegio y está feliz.
Pues serás una de esas familias pertenecientes al cortijo. Siento ponerme así, pero el daño hecho a nuestra hija nos está costando mucho a todos los niveles. Entiendo que te haya ido bien y lo proclames a los 4 vientos, pero basta escarbar un poco y los desplantes, ninguneos, malas palabras , y muchas cosas más forman parte de los corrillos del día a día. Nosotros por suerte estamos fuera, aún no sabemos las secuelas que pueden quedar a toda nuestra familia, no solo a nuestros hijos, tardamos demasiado en reaccionar, creímos en las buenas palabras, esperando que se tradujeran en buenos hechos, y nos encontramos con la cara oculta de las personas. Nosotros es oro todo lo que reluce y la Corolla ya ni reluce.
Nuestra experiencia con este centro fue muy diferente a la que esperábamos.
Durante el último curso de nuestro hijo, percibimos una gestión de los conflictos que, en nuestra opinión, no tuvo suficientemente en cuenta todas las perspectivas implicadas. Como familia, sentimos que determinadas situaciones y acusaciones fueron aceptadas sin el contraste y la reflexión que considerábamos necesarios.
La consecuencia fue un deterioro importante del bienestar emocional de nuestro hijo y de la confianza de nuestra familia en el centro. Finalmente, tomamos la difícil decisión de cambiarlo de colegio.
Lo más significativo es que, tras el cambio, nuestro hijo se integró perfectamente en su nuevo entorno, desarrolló amistades sanas y terminó el curso recibiendo una valoración muy positiva por parte de su tutor, tanto por su comportamiento como por su calidad humana.
Cada familia tendrá su propia experiencia, pero la nuestra nos llevó a concluir que el problema no estaba en nuestro hijo, sino en cómo se gestionó una situación concreta. Por ello, consideramos importante compartir nuestro testimonio para que otras familias puedan valorar cómo se gestionan los conflictos en este centro.
El silencio de la sociedad es el que más daño hace. Mirar hacia otro lado en casos de acoso te convierte en cómplice. En la Corolla todos miran hacia otro lado, y destrozan vidas. Ojalá algún día el peso de la justicia les venga encima. Se lo merecen
Mi experiencia con este colegio privado ha sido decepcionante. A pesar de la imagen de excelencia que proyecta, el nivel académico no está a la altura de las expectativas ni de las cuotas que se pagan. La exigencia es irregular, el seguimiento al aprendizaje de los alumnos es limitado y la calidad de la enseñanza varía considerablemente entre profesores.
En cuanto al ambiente escolar, tampoco ha sido positivo. Se percibe poca atención a la convivencia entre estudiantes y a la prevención de conflictos. La comunicación con las familias podría mejorar significativamente, ya que las inquietudes planteadas suelen recibir respuestas tardías o insuficientes.
Considero que existen otros centros educativos que ofrecen una mejor combinación de calidad académica, atención al alumnado y clima escolar.
Las instalaciones podrían estar mejor cuidadas y, en general, da la sensación de que ciertas necesidades de los estudiantes no son una prioridad. Además, la actitud de parte del personal no siempre es la más profesional ni la más cercana cuando se plantean dudas o quejas.
Es claramente un colegio mediocre, no salen bien preparados. Mi hijo en la EBAU lo ha pasado fatal y su nota no ha llegado pese a terminar el colegio de manera excelente.
Así es, una promoción con un nivel muy bajo. El colegio ha cambiado mucho desde que nosotros llegamos hasta ahora,
Dejar la educación de nuestros hijos en manos de un tercero es obligatorio en España. La elección del centro escolar es una decisión importante, de las más importantes, nuestros hijos pasarán gran parte de su vida allí. Nosotros nos decantamos por un colegio privado, en apariencia cercano, profesional y demás. La antigua directora así nos lo presentó y es cierto que al principio, así lo parecía. La llegada de la nueva directora, la escasez de niños en las aulas, el despido de profesores,… todo eso desencadenó el caos, la tormenta perfecta. A día de hoy en nada se parece a lo que fue hace unos años. Ni valores, ni educación, ni empatía, NADA. Mi opinión es que es quizás uno de los peores lugares para pasar los primeros años de la vida de un niño. No lo recomiendo
Bueno yo creo que cada uno cuenta el cuento según le conviene,mi hija lleva desde los tres años y si bien es cierto que el nivel del profesorado ha bajado bastante mi hija saca muy buenas notas y el nivel comparado con otros centros la Corolla es según padres del Codema y de la inmaculada mucho más alto que en sus centros, mi hija va a estudiar una ingeniería aeronáutica , carrera nada fácil, a veces los padres culpamos de los fracasos de nuestros hijos a otros porque es más fácil eso que reconocer que no lo estamos haciendo bien como padres, yo cuento mi experiencia
Estoy de acuerdo en que cada familia cuenta su experiencia, y precisamente eso es lo que hice: contar la nuestra.
Me alegro sinceramente de que tu hija haya tenido una trayectoria exitosa en el centro y le deseo lo mejor en sus futuros estudios. Sin embargo, el rendimiento académico de un alumno no invalida las experiencias de otros ni la gestión que el colegio pueda haber tenido en situaciones concretas.
En nuestro caso, el problema nunca fueron las notas. Nuestro hijo siempre había tenido una trayectoria escolar normal y una buena valoración por parte de sus profesores hasta que se vio envuelto en una situación que, a nuestro juicio, fue gestionada de forma injusta. Como padres, no buscamos culpables externos para justificar ningún fracaso académico, porque sencillamente no existía tal fracaso.
La mejor prueba de ello es que, tras cambiar de centro, nuestro hijo se integró perfectamente, hizo nuevas amistades y finalizó el curso recibiendo felicitaciones expresas de su tutor por su comportamiento, su actitud y su calidad humana.
Respeto que otras familias tengan una experiencia positiva. Nosotros no la tuvimos, y considero tan legítimo compartir una experiencia negativa como una positiva.
Yo no hablo solo del nivel académico, hablo de la gestión de los múltiples casos de bullying, cualquier día va a haber una desgracia
Típico colegio quiero y no puedo. Mucho postureo pero nada de educación. Un experiencia nefasta a todos los niveles. Recuperar el nivel académico perdido va a ser complicado, cualquier instituto les supera de largo. Y no voy a hablar de la educación en valores porque brilla por su ausencia.
Cuando un colegio se convierte en un infierno para un niño, deja de ser un buen lugar para educar. La Corolla ha sido, según nuestra experiencia, un entorno muy difícil para muchos alumnos. Basta escuchar las opiniones de numerosas familias para comprobar que no se trata de un caso aislado.
En nuestra experiencia, los responsables del centro rara vez actúan como mediadores imparciales cuando surgen conflictos. Con frecuencia, parecen posicionarse a favor de determinados alumnos, especialmente si pertenecen a familias con una larga vinculación al colegio, tienen varios hermanos matriculados o mantienen una relación cercana con el centro.
La objetividad y la imparcialidad, valores fundamentales en cualquier proyecto educativo, brillan por su ausencia. Como padre de un exalumno, y teniendo muy presente la experiencia vivida por mi hijo, no puedo recomendar este centro.
Muy mala educación por parte del personal y ambiente desagradable. No es un lugar adecuado para niños. La formación y educación de tu hijo nunca deberían pasar por un lugar así.
Mi experiencia con este colegio privado ha sido muy negativa. Ante situaciones de bullying sufridas por un alumno, la respuesta del centro fue insuficiente y poco transparente. Como familia/alumno, sentimos una gran falta de apoyo y dificultades para que las quejas fueran tomadas en serio.
Además, el hecho de tratarse de un centro privado hace que muchas veces las reclamaciones sean complejas y poco claras para las familias, generando sensación de indefensión.
No recomendaría este colegio a quienes busquen un entorno realmente comprometido con la protección y bienestar de los alumnos.
Mi experiencia con este colegio ha sido muy decepcionante. Considero que no se gestionan adecuadamente los casos de acoso escolar entre alumnos. En varias ocasiones se han ignorado situaciones preocupantes y la respuesta del centro ha sido insuficiente. Echo en falta más implicación, seguimiento y medidas reales para garantizar un entorno seguro y saludable para los estudiantes. Espero que mejoren este aspecto porque afecta seriamente al bienestar de los niños y familias
Más tarde o temprano les caerá una sanción, porque como esto siga así ocurrirá una desgracia.
Quiero compartir la experiencia que nuestra familia ha vivido durante tres años en este centro educativo, sin duda una de las etapas más duras de nuestra vida y cuyas consecuencias aún seguimos intentando superar.
El acoso escolar no aparece de un día para otro, pero cuando las señales se ignoran sistemáticamente, el daño acaba siendo devastador. Eso fue exactamente lo que ocurrió con nuestra hija. Durante años sufrimos la pasividad del centro ante una situación que iba empeorando progresivamente, mientras nuestra hija se volvía cada vez más retraída, aislada y vulnerable.
Todo empezó con frases como “son cosas de niños”, que después se transformaron en “son cosas de adolescentes”, minimizando continuamente una situación muy grave. Mientras tanto, nuestra hija veía afectado su bienestar emocional, su desarrollo social, su rendimiento académico e incluso su salud.
Lo más doloroso no fue solo la falta de actuación, sino la actitud de quienes tenían la responsabilidad de protegerla. Personas en quienes confiamos plenamente terminaron demostrando una absoluta falta de empatía, de sensibilidad y de compromiso. Recibimos buenas palabras, pero ningún hecho, e incluso llegamos a escuchar frases tan graves como: “No haremos nada hasta que no pase algo”.
Cuando un centro educativo mira hacia otro lado ante una situación de acoso, se convierte en parte del problema. Y eso fue lo que vivimos: abandono, indiferencia y una gestión absolutamente irresponsable por parte del centro y de las instituciones que debían intervenir.
La única salida que nos quedó fue marcharnos para proteger a nuestra hija. Tuvimos que reconstruir su vida desde cero, y todavía hoy seguimos afrontando las secuelas de todo lo vivido, porque de experiencias así no se sale sin heridas.
Comparto esta reseña para que otras familias sepan que detrás de la imagen institucional puede haber una realidad muy distinta. Ojalá ningún niño vuelva a sentirse desprotegido y ninguna familia tenga que pasar por lo que nosotros hemos vivido.
Buen colegio. Trato familiar y cercano. Los profesores se preocupan por el alumnado. Como familia, siempre nos hemos sentido apoyados.
Suerte que has tenido, para considerarse buen centro deberían ser así con todo el alumnado y tratarnos a todos con imparcialidad
Mi colegio desde los 5 hasta los 18 años.
Solo recuerdos positivos.
Buen ambiente, nivel académico y buenos profes
Ahora ya no es lo mismo
Tengo tres hijos en el colegio que llevan estudiando allí desde los 3 años. Como familia siempre nos hemos sentido apoyados. Los profesores son cercanos y el ambiente es familiar. Como es lógico siempre habrá situaciones con las que algunas familias no están conformes, por eso también quiero compartir mi experiencia positiva. La mayoría de las veces, solo se critica cuando las cosas no van como nos gustaría, pero creo que también hay que compartir las vivencias satisfactorias. Sin duda, volvería a elegir este colegio para la educación de mis hijos de nuevo. Dejar a tus pequeños en un cole durante 8 horas al día y sentir que los están cuidando como tú misma lo harías es la mayor confianza que se puede ofrecer.
Quiero compartir nuestra experiencia con este centro para que otras familias puedan tomar decisiones informadas.
Durante la etapa de mi hija en este colegio, sufrió una situación de acoso escolar que, desde nuestro punto de vista, no fue gestionada de forma adecuada por el centro. A pesar de comunicarlo en varias ocasiones, sentimos falta de implicación y de medidas eficaces para protegerla.
Esta situación tuvo un impacto importante en su bienestar emocional y en su experiencia educativa, algo que como familia nos marcó profundamente.
Entendemos que gestionar estos casos no es sencillo, pero creemos que es fundamental que los centros educativos actúen con rapidez, sensibilidad y firmeza ante cualquier indicio de bullying.
Ojalá esta reseña sirva para que se revisen protocolos y se mejore la atención a los alumnos que puedan estar pasando por situaciones similares.
Colegio familiar y cercano. Me sorprende leer las opiniones negativas porque nunca he escuchado comentarios semejantes mientras mi hijo estudiaba allí. Puede que, como en todos lados, haya gente descontenta y con malas experiencias, pero puedo asegurar que no es la norma. Siempre me sentí escuchada y trataron a mi hijo con respeto y cariño.
Con un solo niño sufriendo y la dirección mirando hacia otro lado es suficiente para calificar el colegio como malo. Cuando pase algo grave vendrá la solidaridad tardía.
Un colegio que desprecia a alumnos y los discrimina no se sabe porque jamás puede ser un buen centro escolar. La Corolla desprecia a determinados alumnos, eso lo sabemos todos. Conclusión: es un mal centro escolar
mejor colegio de asturias, trato de los profesores, super cercano comparado con otros colegios. Además si tienes algún problema siempre vas a tener alguien que te ayude
Eso no es así, y lo sabes
Si tienes un problema, no saben gestionarlo.
Solo por ser diferente, que ya no digo problemático, ven fantasmas donde no los hay, apoyado por la dirección y la orientadora y te hacen la vida imposible.
Vaya limpieza que ha hecho el administrador. Se nota que cuando no gusta, se elimina. Exactamente igual que hace la dirección del colegio con los alumnos que no interesan.
Diferente es el trato hacia los hijos de los conocidos de los dueños del
Colegio.