
Ningun sueño es demasiado grande, el cielo es el límite.
El amor no consiste en mirar al otro, sino en mirar juntos en la misma dirección.
¡Te veo en Disneylandia!
¿Y dónde dejas el arte? —preguntó ella. —Es una enfermedad. —¿El amor? —Una ilusión. —¿La religión? —El sucedáneo elegante de la fe. —Eres un escéptico. —¡Jamás! El escepticismo es el comienzo de la fe. —¿Qué eres entonces? —Definir es limitar.
Aquellos que pueden dejar la libertad esencial por obtener un poco de seguridad temporal, no merecen, ni libertad, ni seguridad.
La primera obligación de la igualdad es la equidad.
Éramos amigos y nos hemos vuelto extraños. Pero está bien que sea así, y no queremos ocultarnos ni ofuscarnos como si tuviésemos que avergonzarnos de ello. Somos dos barcos y cada uno tiene su meta y su rumbo; bien podemos cruzarnos y celebrar juntos una fiesta, como lo hemos hecho - y los valerosos barcos estaban fondeados luego tan tranquilos en un puerto y bajo un sol que parecía como si hubiesen arribado ya a la meta y hubiesen tenido una meta. Pero la fuerza todopoderosa de nuestras tareas nos separó e impulsó luego hacia diferentes mares y regiones del sol, y tal vez nunca más nos veremos - tal vez nos volveremos a ver, pero no nos reconoceremos de nuevo: ¡los diferentes mares y soles nos habrán trasformado! Que tengamos que ser extraños uno para el otro, es la ley que está sobre nosotros: ¡por eso mismo hemos de volvernos más dignos de estimación uno al otro! ¡Por eso mismo ha de volverse más sagrado el recuerdo de nuestra anterior amistad! Probablemente existe una enorme e invisible curva y órbita de estrellas, en la que puedan estar contenidos como pequeños tramos nuestros caminos y metas tan diferentes -¡elevémonos hacia ese pensamiento! Pero nuestra vida es demasiado corta y demasiado escaso el poder de nuestra visión, como para que pudiéramos ser algo más que amigos, en el sentido de aquella sublime posibilidad. Y es así como queremos creer en nuestra amistad de estrellas, aun cuando tuviéramos que ser enemigos en la tierra".
Si te dicen que alguien habló mal de ti, no te defiendas, sino di: parece que no conoce mis otros defectos porque, si no, no habría mencionado solamente ésos.
Dale algo al género humano y lo rasparán y lo arañarán y lo machacarán.
La unidad nos da la fuerza, la solaridad la cohesión.
Si se continúa amando sinceramente lo que es en verdad digno de amor y no se derrocha el amor en cosas insignificantes y nulas e insípidas, se logrará, poco a poco, más luz y se llegará a ser más fuerte.
Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia”.
La unidad de los pueblos se logrará cuando los grandes países que no son comunistas ni capitalistas puedan abrazar juntos los ideales de elevación de los valores superiores de dios, la patria y la familia
La constancia y el estudio hacen a los hombres grandes, y los hombres grandes son el porvenir de la Patria.
Quien siente mucho, se jode y no encuentra palabras y entonces no habla y es ésa su condena.
Cuando componemos una canción triste, debido al estilo que tiene nuestra música, se convierte en algo que levanta el ánimo.
Es bueno amar tanto como se pueda, porque ahí radica la verdadera fuerza, y el que mucho ama realiza grandes cosas y se siente capaz, y lo que se hace por amor está bien hecho.
Conducir no es como muchos creen mandar, conducir es distinto a mandar, mandar es obligar, conducir es presuadir, y al hombre siempre es mejor persuadirle que obligarle.
Te pido que elijas el amor cada día.
Me da lo que quiere darme, sabiendo que voy a aceptar cualquier limosna que venga del rey que le hice creer que es.
No creo en la nostalgia al menos que sea mía.
María, la Reina de los Ángeles, es también la amiga de los hombres.
Inútil explicar mis silencios. En el fondo de mí hay siempre una espera primitiva de un cambio mágico.
Quiero volar, pero mis alas son chicas para tanto peso.
Una mujer hermosa agrada a los ojos; una mujer buena agrada al corazón; la primera es un "dije"; la segunda es un tesoro.
No juzguéis y no sereis juzgados, no condeneis y no sereis condenados, perdonad y sereis perdonados, dad y se os dará. Porque la medida que uséis con los demás se usará con vosotros.
La tiranía no puede reinar sino sobre la ignorancia de los pueblos.
Quien no haya sufrido lo que yo, que no me dé consejos.
«Siempre estuve enamorada de gente que no existe y aquí estás vos, hoy…». «Amas en mí a alguien que no existe»